viernes, junio 24, 2005
martes, junio 07, 2005
moraleja
Había una vez una Hormiguita y una Cigarra que eran muy amigas. Durante todo el otoño la Hormiguita trabajó sin parar, almacenando comida para el invierno. No aprovechó el sol, ni la brisa suave del final de la tarde, ni la charla con amigos tomando una cervecita después de un día de labor. Mientras, la Cigarra sólo andaba cantando con los amigos en los bares de la ciudad, no desperdició ni un minuto siquiera, cantó durante todo el otoño, bailó, aprovechó el sol, disfrutó muchísimo sin preocuparse por el mal tiempo que estaba por venir.
Pasados unos días empezó el frío, y la Hormiguita, exhausta de tanto trabajar se metió en su pobre guarida repleta hasta el techo de comida. Pero, alguien la llamó por su nombre desde afuera y cuando abrió la puerta tuvo una sorpresa al ver a su amiga Cigarra dentro de un Ferrari y con un valioso abrigo de pieles.
La Cigarra le dice:
- ¡Hola amiga ! Voy a pasar el invierno en París. ¿Podrías cuidar de mi casita?
La Hormiguita respondió:
- ¡Pues claro! Sin problemas. ¿Pero dónde conseguiste el dinero para ir a París, comprar este Ferrari y ese abrigo tan bonito y caro?
Y la Cigarra respondió:
-Pues yo estaba cantando en un bar la semana pasada y a un productor le gustó mi voz. Me ofreció un contrato para hacer shows en París. A propósito, ¿necesitas algo de allá?
- Sí, dijo la Hormiguita. Si por casualidad encontraras a La Fontaine (autor de la fábula original), mándalo de mi parte a tomar vientosssssssss !!!!!
Moraleja: Aprovecha la vida, aprende a dosificar trabajo y diversión, pues trabrajar demasiado sólo trae beneficios en las fábulas de La Fontaine. Trabaja, pero disfruta de la vida, ES ÚNICA. Si no encuentras tu media naranja, no te desanimes, busca medio limón, ponle azúcar, ron y hielo y sé feliz !!!
Pasados unos días empezó el frío, y la Hormiguita, exhausta de tanto trabajar se metió en su pobre guarida repleta hasta el techo de comida. Pero, alguien la llamó por su nombre desde afuera y cuando abrió la puerta tuvo una sorpresa al ver a su amiga Cigarra dentro de un Ferrari y con un valioso abrigo de pieles.
La Cigarra le dice:
- ¡Hola amiga ! Voy a pasar el invierno en París. ¿Podrías cuidar de mi casita?
La Hormiguita respondió:
- ¡Pues claro! Sin problemas. ¿Pero dónde conseguiste el dinero para ir a París, comprar este Ferrari y ese abrigo tan bonito y caro?
Y la Cigarra respondió:
-Pues yo estaba cantando en un bar la semana pasada y a un productor le gustó mi voz. Me ofreció un contrato para hacer shows en París. A propósito, ¿necesitas algo de allá?
- Sí, dijo la Hormiguita. Si por casualidad encontraras a La Fontaine (autor de la fábula original), mándalo de mi parte a tomar vientosssssssss !!!!!
Moraleja: Aprovecha la vida, aprende a dosificar trabajo y diversión, pues trabrajar demasiado sólo trae beneficios en las fábulas de La Fontaine. Trabaja, pero disfruta de la vida, ES ÚNICA. Si no encuentras tu media naranja, no te desanimes, busca medio limón, ponle azúcar, ron y hielo y sé feliz !!!
miércoles, junio 01, 2005
CANCION
Si alguna vez he dado más de lo que tengo
me han dado algunas veces más de lo que doy,
se me ha olvidado ya el lugar de donde vengo
y puede que no exista el sitio a donde voy.
A las buenas costumbres nunca me he acostumbrado,
del calor de la lumbre del hogar me aburrí,
también en el infierno llueve sobre mojado,
lo sé porque he pasado más de una noche allí.
En busca de las siete llaves del misterio,
siete versos tristes para una canción,
siete crisantemos en el cementerio,
siete negros signos de interrogación.
En tiempos tan oscuros nacen falsos profetas
y muchas golondrinas huyen de la ciudad,
el asesino sabe más de amor que el poeta
y el cielo cada vez está más lejos del mar.
Lo bueno de los años es que curan heridas,
lo malo de los besos es que crean adicción;
ayer quiso matarme la mujer de mi vida,
apretaba el gatillo ... cuando se despertó.
Con siete espinas de la flor del adulterio,
siete carreteras delante de mi,
siete crisantemos en el cementerio,
siete veces no ... siete veces sí.
Me enamoro de todo, me conformo con nada;
un aroma, un abrazo, un pedazo de pan
y lo que buenamente me den por la balada
de la vida privada de fulano de tal.
Siete crisantemos en el cementerio,
siete despedidas en una estación,
siete crisantemos en el cementerio,
siete cardenales ... en el corazón.
me han dado algunas veces más de lo que doy,
se me ha olvidado ya el lugar de donde vengo
y puede que no exista el sitio a donde voy.
A las buenas costumbres nunca me he acostumbrado,
del calor de la lumbre del hogar me aburrí,
también en el infierno llueve sobre mojado,
lo sé porque he pasado más de una noche allí.
En busca de las siete llaves del misterio,
siete versos tristes para una canción,
siete crisantemos en el cementerio,
siete negros signos de interrogación.
En tiempos tan oscuros nacen falsos profetas
y muchas golondrinas huyen de la ciudad,
el asesino sabe más de amor que el poeta
y el cielo cada vez está más lejos del mar.
Lo bueno de los años es que curan heridas,
lo malo de los besos es que crean adicción;
ayer quiso matarme la mujer de mi vida,
apretaba el gatillo ... cuando se despertó.
Con siete espinas de la flor del adulterio,
siete carreteras delante de mi,
siete crisantemos en el cementerio,
siete veces no ... siete veces sí.
Me enamoro de todo, me conformo con nada;
un aroma, un abrazo, un pedazo de pan
y lo que buenamente me den por la balada
de la vida privada de fulano de tal.
Siete crisantemos en el cementerio,
siete despedidas en una estación,
siete crisantemos en el cementerio,
siete cardenales ... en el corazón.
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